10 consejos para que el otoño-invierno con bebés sea fácil y agradable

10 consejos para que el otoño-invierno con bebés sea fácil y agradable

20 septiembre, 2016 0 Por Cris Hurtado

Parece que estos días lluviosos hacen que uno se plantee la visita de nuestro querido otoño  y su primo hermano, invierno.

¡No temáis! como no queremos que os pille el toro el frío  y podáis disfrutar de los últimos baños veraniegos, os vamos a dejar unos consejillos importantes para cuando empiecen a bajar las temperaturas.

Aunque en invierno los paseos apetecen un poco menos, salir para que le dé el aire al pequeño es muy bueno para él (y para vosotros). Como sabéis los bebés (sobre todo los recién nacidos) son las personitas más vulnerables al frío y necesitan más cuidados y prevenciones a la hora de  salir con ellos de paseo, viajar o llevarlos al colegio. Por eso ¡aquí os dejamos algunos consejos que seguro os irán de maravilla!

1.- Encuentra la ropa adecuada. Seguro que si estás embarazada o acabas de dar a luz tu matrona os habrá recomendado que abriguéis bien al bebé porque no regulan la temperatura durante los primeros días. Si nace en invierno, con más razón.

    • Gorro: Con el frío es muy importante no olvidar el gorro ya que la cabecita es uno de los puntos que más calor pierde. Hay muchos tipos: de algodón, afelpaditos, de lana con felpa interior, con orejeras, que se atan en la barbilla. Te recomendamos que te hagas con más de uno por si tienes que lavarlo.
    • Ropa: No se debe abrigar en exceso al bebé. Ahora es cuando os entran todas las dudas del mundo y decís ‘¿Y cómo sé que es mucho o poco?’ ‘¿Y si le pongo poca ropa y tiene frío?’ ¿Cómo sé si tiene frío?’. No os preocupéis, eso nos ha pasado a todos. Piensa en como notas tú la temperatura, puede ser una aproximación a como está el bebé. Sólo que a él le pondréis una capa más ya que va dormidito. Debéis pensar siempre en el recorrido que vais a hacer: si vais a un centro comercial, si vais a estar en la calle, en casa de familiares, etc. Depende del lugar elegiréis un abrigo determinado. Nuestra recomendación es que le pongáis varias capas para poder ir jugando con el ‘saca-pon’ según vayáis viendo. Es importante que mantengan una temperatura constante para evitar erupciones en la piel, eczemas, sequedad, y porque si la ropa se moja de sudor el contacto con la piel se convierte en frío,  etc. Una de las características principales de la ropa a elegir es que sea transpirable y cómoda a la hora de quitar y poner o de cambiarle el pañal.
  • Ropa de dormir. Lo ideal es que la habitación del bebé se mantenga a unos 20º- 22º. Si mantenéis esta temperatura podéis acostarle con un body+pijama y taparlo con un saquito o mantita.  Existen también los sacos y pijamamanta, pero ya hablaremos de ellos en otro post (para definir edades, temperaturas,etc.)

2. Si quieres saber si tiene frío puedes comprobar la nuca, la frente y el cuello. Si notas que lo tiene fresquito puedes abrigarlo un poquito más. Si le ves los mofletes colorados y al tocarlo está caliente es momento de retirar alguna capa.

3. Lleva el plástico de lluvia. El protector del cochecito no sólo sirve para la lluvia, también podréis usarlo para proteger al bebé de los momentos de mucho viento.

4. Higiene. ¿Qué tiene que ver la higiene con el frío? ¡Mucho! Lavarle las manos a un niño es esencial para no contraer los virus que se encuentran en sus zonas de juego. En estas fechas es muy importante controlar los posibles contagios.

5. Salir al aire libre. Aunque sean épocas de hibernación para muchos animales, los bebés necesitan salir. No pueden vivir encerrados en casa. Mientras esté bien abrigado y no haga un frío extremo en el exterior podéis salir a descubrir mundo.

6. A la hora de comprar un saco o manta debéis fijaros en la numeración T.O.G. Esta medida permite evaluar la capacidad térmica del saco o manta. Un valor TOG alto corresponde a una prenda que proporciona más calor. Cuando estéis frente a un saco o manta no os fijéis en el grosor leed cual es su TOG.

7. Hora del baño. Este momento puede ser muy agradable si seguís una serie de pautas necesarias:

  • Que la temperatura del agua sea la correcta para que no se queme ni pase frío (entre 36º -38º)
  • Intentar que toda la casa mantenga las mismas temperaturas (20º a 23º) en caso de no ser así es mejor que el baño, como secar y vestir al bebé sea en la misma habitación. Así evitaréis cambios de temperatura.
  • En invierno podéis llenar un poquito más la bañera (sin excesos)
  • Lavar la cabeza en el último paso para que no coja frío con le pelo mojado.
  • Tener preparada la capa de baño (toalla), el pañal y la ropa para que no tenga que esperar cogiendo frío.
  • Secar siempre le cabello del bebé.
  • No es necesario bañar al bebé todos los días.
  • Los juegos pueden hacerse fuera de la bañera, así evitamos estar mucho rato y que el agua se enfríe.

8. Elije un buen calzado. En el caso de los niños que todavía no caminan no hace falta que lleven zapatos con suela, de hecho no es la mejor recomendación. Lo mejor en esos casos es utilizar calcetines gruesos o, si está iniciándose en sus primeros pasos, unos calcetines con suela de goma o antideslizante. Si ya empieza a caminar bastante lo recomendable es que el calzado elegido sea flexible, con una suela aislante, con materiales impermeables y fáciles de lavar.

9. Evitar los cambios bruscos de temperaturas o corrientes de aire que suelen ser molestos.
10. Una buena alimentación es esencial para mantener fuerte el sistema inmunológico y prevenir el contagio. Verduras y frutas deben ser la comida principal de todos los días.

11. Hidratación. Que no haga calor no significa que le niño tenga que beber agua con menor frecuencia. Sigue ofreciéndole agua cada vez que lo creas necesario y además acompáñalo de sopas, zumos naturales, bebidas vegetales o leche. 
Así vuestros pequeños podrán decir:

‘A mí el frío nunca me ha molestado’