El sueño del bebé

El sueño del bebé

Ya os daréis cuenta que una de las cosas que más le gusta hacer a vuestro pequeño es ¡DORMIR! Hay estudios que han demostrado que, el sueño, no sólo cumple una función reguladora y reparadora, sino que también desempeña un papel muy importante en el desarrollo afectivo del bebé. Durante ese sueño se originan:

  • cambios de las funciones corporales
  • actividades de gran trascendencia para el equilibrio físico y psíquico
  • cambios hormonales
  • regeneración de procesos mentales
  • aprendizaje y consolidación de la memoria a largo plazo
  • la reprogramación de la información
  • el proceso de desaprendizaje de la materia inútil
  • la maduración y restauración cerebral

En el transcurso de la noche, el sueño del bebé se organiza en ciclos:

  • Sueño NREM (NoRem) o sueño lento que consta de cuatro fases que van desde el sueño ligero al sueño profundo, no hay movimientos de los ojos, la respiración es lenta y no existe actividad motora
  • El sueño REM o sueño activo sería lo que llamamos estado de vigilia, donde el tono muscular del bebé está relajado, su respiración es regular y hay movimiento rápido de los ojos.

Sabías que los bebés nunca se están quietos mientras duermen. Es posible que le oigáis hacer ruiditos guturales, que veáis como mueve sus bracitos y sus piernas e incluso le veáis despertarse para volver a dormir unos segundos después.

El bebé recién nacido duerme, por norma, entre 16 y 18 horas al día. Aunque este sea el tipo de sueño más común en los lactantes, no debéis preocuparos si se despierta cada dos horas o pasan cinco horas y duerme plácidamente.  Cada bebé tiene un sueño diferente, así que es difícil seguir una tabla. No hay una ecuación exacta que nos dé el resultado de horas que duerme un bebé. Lo más importante es que con el tiempo conoceréis cuál es su patrón de sueño y cómo adaptaros a él  para no estar permanentemente agotados.

A muchos padres les preocupa cómo dormirá el bebé y muchas veces oímos las típicas expresiones: “¡Ojalá duerma bien!”  “¡Duerme ahora que después no vas a pegar ojo!”. Es cierto que pocos niños duermen de un tirón, necesitan comer cada poco tiempo, seguir observando el mundo y necesitan mimos de mamá y papá, puesto que dependen de los adultos  y tienen que asegurarse de que están cerca.

¿Podemos decir entonces que es normal que se despierten por las noches? Para el bebé ¡Es completamente normal!…pero algunos padres consideran que para ellos no.  Entonces ¿qué hacer?

No existen trucos mágicos ni verdades absolutas que se puedan aconsejar a unos padres para que duerman a su bebé, lo más importante  es aprender a escuchar las necesidades del bebé. Él no necesita aprender a dormir ¡ya sabe! Sólo hay que tener paciencia y sus ciclos se irán complementando con los de papá y mamá.

Os recomendamos que os detengais un momento a mirar este vídeo donde Carlos González habla sobre el tema.


O si queréis leer un documento muy interesante sobre el tema, también podéis entrar en la web de María Berrozpe Martínez. 

NUESTRAS RECOMENDACIONES PARA CREAR UN AMBIENTE AGRADABLE

Unas recomendaciones básicas pueden ayudar a crear un espacio y un momento ideal para que vuestro bebé pueda descansar de manera confortable:

  • Mantener la temperatura de casa entre 21º y 24º durante el día y bajarla a 18º o 22º durante la noche.
  • La humedad de su habitación debe estar entre 40% y el 50%.
  • Durante la noche se debe mantener la casa en calma.
  • Luz de compañía, que también os puede servir para vigilarle durante la noche sin necesidad de encender otra luz más potente que pueda despertarle.
  • Pijama que le resulte cómodo y le permita el movimiento.
  • Respetar unas normas de seguridad que harán que estéis más tranquilos y por tanto no tengáis que entrar constantemente a la habitación pudiendo despertarle con el ruido.¿Conocéis las normas de seguridad que establece la Comunidad Europea en relación a los productos del entorno del sueño infantil?
  • Tejidos agradables.